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El paradigma de los ‘green jobs’

Green jobs

El concepto de sostenibilidad, tan presente en las empresas hoy en día, es mucho más que proteger al medio ambiente, reducir las emisiones de CO2 y reciclar para intentar detener el cambio climático.

El valor añadido que supone este compromiso para las compañías, a veces, va más allá de la introducción de políticas de ESG (environmental, social and governance) y su cumplimiento con el nuevo Estado de Información No Financiera (EINF).

Del  mayor compromiso con el medio ambiente han surgido los llamados ‘green jobs’ o lo que es lo mismo, los empleos verdes que en sectores como el de la eficiencia energética, el ecoturismo o la agricultura inteligente crearán 395 millones de oportunidades de trabajo en el mundo, según un informe reciente de Manpower.

Oportunidades del empleo verde

La previsión de trabajo de estos nuevos empleos va a suponer unos 8 billones de euros en nuevas oportunidades comerciales si miramos al año 2030, donde la agenda europea y mundial ha establecido el impulso de un modelo de crecimiento respetuoso con las personas y el medio ambiente.

El empleo neutro en carbono, según adivinan los expertos, estará condicionado por ser el elemento de atracción para inversores. Así lo estamos comprobando con el actual interés de las empresas por la implantación del hidrógeno verde, uno de los ejemplos relacionados con ese entorno ‘green’ que, en este caso, está relacionado de forma transversal con la energía.

Además, el criterio de actuación corporativo que conllevan las políticas ESG garantizan que el trabajo que se realiza desde las compañías vaya de la mano con un crecimiento económico más sostenible.

En este sentido, la UE aportará incentivos para desarrollar programas de capacitación, de cara a cumplir con los objetivos del Pacto Verde Europeo, que es la hoja de ruta de los Estados miembros hacia una economía circular como medio para frenar el cambio climático.

Ejemplos de ‘Green jobs’

La neutralidad climática prevista para 2050, necesita de la reconversión de hasta 18 millones de trabajadores para adaptarse a los nuevos empleos que requiere una economía baja en carbono.

Así, el objetivo de formar a los empleados e impulsar un empleo verde de calidad ha de ser una obligación que tanto la UE como el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de nuestro país deben ofrecer.

Actualmente, el Gobierno ofrece ayudas económicas en este sentido, para empresas del sector cuyas competencias vayan en el sentido de generar nuevos empleos que reduzcan el impacto medioambiental.

El aumento en la demanda de los empleos verdes es un hecho, sobre todo en los mercados donde está presente:

  • Mecatrónica y mecánica industrial. Se trata de dos profesiones con mucha demanda en mercados y países donde los esfuerzos por obtener tejidos industriales más sostenibles son particularmente significativos.
  • Instaladores, como por ejemplo los que tienen que ver con los nuevos sistemas de aire acondicionado o nuevas redes para el almacenamiento de energía limpia que reducen las emisiones de CO2. Una demanda de contratación que está creciendo en prácticamente todos los países, especialmente en áreas urbanas.
  • Trabajadores manuales especializados, como electricistas y albañiles expertos en nuevas tecnologías y materiales ecológicos. Son muy cotizados porque su proceso de crecimiento se está familiarizando con edificios de lujo que también tienen que cumplir con otros criterios ambientales.
  • Tecnología de la Información, especialistas en infraestructuras tecnológicas, de las que vamos a depender en un futuro y que se han visto acrecentadas en importancia especialmente tras la pandemia.

Se demandarán técnicos de todo tipo; desde expertos en los principales sistemas operativos, técnicos de hardware, especialistas de producto, así como otros roles de apoyo como pueden ser los reparadores de cables.

No hay que obviar que la economía actual y la crisis de la COVID-19 ha acelerado la tendencia al teletrabajo. Los cambios que hemos adoptado por necesidad, se convertirán en parte de nuestra vida cotidiana y esto tendrá consecuencias en los “green jobs”.

El comercio electrónico cada vez tendrá mayor volumen de usuarios, lo que se traducirá en una expansión de la demanda en un transporte adecuado a los nuevos estándares ambientales y, en consecuencia, un aumento en la demanda de nuevas competencias verdes para el futuro.