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“Una Agencia Espacial puede ser buena para la Marca España”

Efrén Díaz

El Gobierno anunció recientemente la creación de una Agencia Espacial Española en respuesta a la demanda de las empresas del sector aeroespacial, quienes consideran necesaria la creación de un organismo que aporte seguridad jurídica, que canalice mejor las competencias espaciales y que proyecte el acceso a más contratos internacionales.

A pesar de que nuestro país pertenece a la Agencia Espacial Europea (ESA), no tiene un organismo espacial nacional, como si lo tienen otros países europeos que también pertenecen a la ESA, entre ellos Francia, Italia, Portugal, Rumanía, Suecia, Suiza, Alemania, Austria, Bélgica, Luxemburgo o Reino Unido.

No deja de ser una oportunidad para un sector, que es estratégico desde hace mucho tiempo para la seguridad nacional de los países. Así lo ve también Efrén Díaz, abogado del bufete MAS Y CALVET, despacho que cuenta con un área en Derecho espacial; y que destaca que “contar con una Agencia Espacial Española puede reportar importantes activos y beneficios en términos de Marca España y, sobre todo, de inversiones, emprendimiento y actividad económica, además de mantener y crear nuevos puestos de trabajo”.

De hecho, en la actualidad, la creciente dependencia de los satélites de telecomunicaciones o navegación ha aumentado su importancia y ha hecho que naciones como EEUU, China y Rusia los consideren claves tanto en su expansión económica como en sus planes de defensa.

El debate sobre la Agencia Espacial

El director del Gabinete del presidente del Gobierno, Iván Redondo, anunciaba la decisión de crear un Agencia Espacial Española durante su intervención, la semana pasada, en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional. Una noticia que ha pillado por sorpresa al sector, que no obstante se ha mostrado ilusionado con esta decisión.

Ante la falta de detalles ofrecidos por el Gobierno, la Asociación Española de Tecnologías de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (TEDAE) ha declinado por el momento hacer una valoración a esperas de poder recabar más información.

El peso de ser uno de los pocos países europeos sin una agencia espacial propia, parece que ha pesado más, ya que, según las últimas declaraciones del ministro de ciencia, Pedro Duque; “al incrementarse la actividad y al haber en ciernes proyectos nacionales, es positivo estudiar su creación”.

Por ejemplo, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) es responsable de la exploración espacial, una institución militar cuyos proyectos pueden verse impulsados por los fondos europeos derivados de la creación de este nuevo órgano.

En este sentido, los beneficios de la creación de una agencia espacial podrían notarse mucho más en el ámbito empresarial que en el científico. La explicación es que, en España, la industria aeronáutica es competitiva, pero dentro de ella, la espacial es estratégica, por lo que casi toda la actividad corresponde a empresas privadas, con financiación pública.

Para Efrén Díaz, “una agencia es realmente espacial” cuando se reúnen tres premisas:

1) una ley que le asigne las atribuciones y competencias;

2) una gestión real y efectiva del programa espacial en España y

3) una interlocución directa, multinivel y única ante organismos internacionales y en los programas bilaterales o multilaterales con otros países.

Un proyecto enmarcado en la Estrategia de Seguridad Nacional

La futura Agencia Espacial Española se enmarcaría en uno de los cinco capítulos en los que se ha dividido la Estrategia de Seguridad Nacional presentada por el Gobierno. El cuarto de ellos articula un planteamiento integrado para desarrollar el sistema de seguridad nacional que haga frente a los riesgos y amenazas que puedan dañar los intereses nacionales.

Dentro de este capítulo, se establecen cinco objetivos transversales, entre los que se encuentra el de “favorecer la dimensión de seguridad en el desarrollo de las capacidades tecnológicas y de industrias estratégicas" con el objetivo de crear esta Agencia Espacial.

Lo que pocos saben es que España tuvo entre 1963 y 1986 un organismo parecido a una agencia espacial. Fue, de hecho, uno de los primeros países de Europa, ya que en la década de los 60 sólo Francia disponía de una entidad nacional.

La denominada Comisión Nacional de Investigación del Espacio (CONIE) de España fue creada en 1963 y aunque estaba adscrita al Ministerio de Defensa, era gestionada por el INTA, por lo que estaba formada exclusivamente por militares, responsables de la colaboración española en los programas espaciales europeos.

Este organismo fue disuelto en 1986 y sus funciones se transfirieron a la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT), que delegó en el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI), dependiente del Ministerio de Industria, la gestión y seguimiento de los programas de la ESA.

Situación del sector espacial español

España está preparada tecnológica y logísticamente para apostar por el sector espacial. Así lo asegura Díaz, quien respalda los últimos datos publicados por el TEDAE, que reflejan una facturación del sector de 863 millones de euros durante 2019, de los que 700 millones procedieron de la exportación (81%). Además, el informe destaca que el empleo experimentó en 2019 un crecimiento superior al 8%, con 4.230 puestos de trabajo directos.

“El Espacio no son sólo los cohetes” aprecia el experto en derecho geoespacial, sino que tal y como recalca, “existen muchas iniciativas y empresas en las que España es pionera y altamente cualificada. Baste como ejemplo la relevante aportación española en el Perseverance, el nuevo vehículo de la NASA en Marte desde el pasado 18 de febrero de 2021. El instrumento MEDA (Mars Environmental Dynamics Analyzer) ha sido diseñado, fabricado y financiado por España en un proyecto liderado por el Centro de Astrobiología (CAB), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales (INTA), con el investigador José Antonio Rodríguez-Manfredi al frente”.

La estructuración de la Agencia Espacial Española se antoja clave en los próximos meses, de cara a su efectividad como organismo supraministerial, ya que como vienen reclamando los expertos, las competencias del espacio en nuestro país están repartidas en demasiados ministerios del actual Ejecutivo.